–Personas que requieren atención médica y carecen de los recursos necesarios.
-Adultos mayores que necesitan cuidado integral y acompañamiento digno.
–Personas en etapas avanzadas de enfermedad, a través de proyectos de hospicios y atención paliativa.
–Instituciones y proyectos que trabajan directamente por la salud y el bienestar social.




